Muere Brigitte Bardot, leyenda del cine francés, a los 91 años
Brigitte Bardot, la actriz y cantante francesa considerada una de las mayores leyendas de la historia del cine mundial, falleció a los 91 años. Durante décadas, su nombre estuvo asociado a la libertad, la audacia y la belleza, convirtiéndola en una figura irrepetible del séptimo arte.
En los últimos meses, Bardot había sido hospitalizada dos veces consecutivas debido a problemas de salud. En ese período circularon rumores sobre su muerte, los cuales ella misma desmintió públicamente asegurando que se encontraba bien. Sin embargo, finalmente se confirmó el fallecimiento de la icónica estrella.
«No he muerto, estoy perfectamente bien y no tengo intención de irme a ningún lado».
En los últimos años de su vida, Brigitte Bardot se fue alejando de la vida pública y dedicó su tiempo por completo a la defensa de los derechos de los animales. Vivía en su casa de Saint-Tropez, pero tras el empeoramiento de su estado de salud fue trasladada a un hospital en Toulon. Según los informes, fue sometida a una intervención quirúrgica y su evolución era vigilada de cerca por los médicos.
De una familia acomodada a estrella internacional
Brigitte Bardot nació en 1934 en París, en el seno de una familia católica acomodada. Gracias a su talento en el ballet, obtuvo una plaza en el Conservatorio de París. Paralelamente comenzó a trabajar como modelo y, a los 15 años, apareció en la portada de la revista Elle, lo que llamó la atención de la industria cinematográfica.
El gran punto de inflexión en su carrera llegó con la película And God Created Woman (1956), escrita y dirigida por su entonces esposo Roger Vadim. Su interpretación de una joven libre y provocadora la convirtió en una estrella no solo en Francia, sino a nivel internacional.
Del cine al símbolo cultural de Francia
Bardot pronto trascendió el mundo del cine para convertirse en un símbolo cultural e intelectual. En 1959, Simone de Beauvoir la describió como “la mujer más libre de Francia” en su famoso ensayo Brigitte Bardot y el síndrome de Lolita. En 1969, fue elegida como modelo viviente de Marianne, el emblema de la República Francesa.
Durante la década de 1960, trabajó con directores de renombre como Henri-Georges Clouzot, Louis Malle y Jean-Luc Godard. También participó en producciones de Hollywood, como Viva Maria! junto a Jeanne Moreau y Shalako junto a Sean Connery.
Adiós al cine, la música y la vida pública
Además de su carrera cinematográfica, Bardot incursionó en la música y grabó la primera versión de Je t'aime… moi non plus, escrita por Serge Gainsbourg. Más tarde, la canción fue regrabada con Jane Birkin y alcanzó un éxito mundial. Sin embargo, la presión de la fama comenzó a resultarle cada vez más pesada.
«La locura que me rodeaba siempre me pareció irreal».
Así lo expresó en una entrevista con The Guardian en 1996. Finalmente, en 1973, decidió retirarse definitivamente de la actuación.
Defensa de los animales y controversias políticas
Tras abandonar el cine, los derechos de los animales se convirtieron en el eje central de la vida de Brigitte Bardot. En 1977 participó en protestas contra la caza de focas y en 1986 fundó la Brigitte Bardot Foundation. En numerosas ocasiones envió cartas de protesta a líderes mundiales por temas como la matanza de perros en Rumania, la caza de delfines en las Islas Feroe y la matanza de gatos en Australia.
Con el paso del tiempo, sus declaraciones se volvieron más polémicas. En su libro A Cry in the Silence, publicado en 2003, expresó posturas cercanas a la extrema derecha. Sus comentarios sobre inmigración, religión y minorías derivaron en una condena judicial por incitación al odio racial. Durante años, mostró un apoyo abierto al partido ultraderechista francés Front National.














